pedofilofobia

PEDOFILOFOBIA: La contagiosa culpa, el previsible miedo, la peligrosa pasión y la consecuente ignorancia

Después de conocer la insólita noticia de un ladrón en Australia que tras robar un móvil y percatarse que contenía pornografía infantil se entregó para denunciarla, quisiera desarrollar el boceto de la idea que titula este post. Como suele suceder en estos asuntos, independientemente del idioma, algún periodista interpretó la noticia como: Un ladrón se entrega para denunciar a un pederasta al que robó el móvil (ver noticia)

Si nos vamos a la fuente original de la noticia en el  Sydney Morning Herald, “I’m bad…but no that bad” (ver noticia original),  se indica que la acción del ladrón dio lugar a la detención de un hombre de 46 años al que se le imputaron cargos de pornografía infantil, no de abusos sexuales infantiles.

Para contextualizar la noticia,  es importante conocer lo que pasa en la Internet australiana:

  • Un país que quiere habilitar un filtro censor en su Internet con un alcance mucho más allá de la justificada pornografía infantil (ver noticia)
  • Un país donde la imagen de una mujer adulta con senos pequeños es una imagen prohibida (ver noticia)
  • Cerca de 100 detenidos en Australia por “pedofilia en la Red” (ver noticia). Según interpreto de esa noticia se detuvieron a los titulares de las IP que visitaron una web y descargaron unas fotografías.    Dicho así, puede parecer un delito, pero supongamos que algún usuario llegara a esa web después de hacer clic a un enlace como este: soy musulmán. En el registro del servidor del Vaticano aparecería un GET a las imágenes que su portal muestra, señalando a la IP del que la ha visitado.  Lo que no quedaría reflejado en ese registro (log) es que la inducción a visitar ese portal no fue motivada por su dogma.

Con este panorama,  que nos muestra una nación que parece estar institucionalmente bajo la moral victoriana con  una sociedad camino de la Edad Media:

– ¿Qué motivó a que el ladrón se entregara? ¿La contagiosa culpa que provoca ver las imágenes de un abuso sexual infantil o el previsible miedo a ser acusado de algo horrible?

– La precipitada traducción que convirtió erróneamente al titular del móvil en pederasta ¿tal vez fue generada por la peligrosa pasión del traductor inhibido de prudencia? ¿su mensaje propagó a la Sociedad la consecuente ignorancia sobre estos asuntos?

Mientras que la  la contagiosa culpa y el previsible miedo parecen extremos de una motivación, la peligrosa pasión es la mecha que prende la consecuente ignorancia  que nos conduce a proyectar un odio irracional al que se nos presenta como victimario, por encima de la atención y prevención a las víctimas que se muestran en unas evidencias digitales y de las que todos parecen olvidarse.

Estos son los elementos inhibidores del pensamiento crítico que provoca la bruma de la pedofilofobia.

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La pedofilofobia, el peor virus de Internet

Don Notorio es como Belén Esteban, un personaje de proyección pública

Reconozco ser adicto seguidor de personajes, que en mi opinión, contribuyen a generar una alarma desmesurada sobre la Red.   Desde mi punto de vista, los cazapedófilos, lejos de aportar soluciones, son parte del problema.  Estas personas, enfermas de pedofilofobia o histeria a los pedófilos, anteponen su adicción a los halagos y el odio extremo sobre el que consideran victimario,  por encima de la atención y prevención de las víctimas reales.

Ellos, los cerotolerantes son igualmente responsables de la histeria generalizada, especialmente de la demonización de la Red,  que nubla cualquier tipo de razonamiento lógico sobre estos asuntos, y que han contribuido a crear el clima que ha favorecido la detención en España de personas que no han abusado de ningún menor (más de 3000 detenidos P2P).  Paradójicamente todo ocurre mientras ellos, los fundamentalistas morales, consumen pornografía infantil a la vista de todos.

En España, su cabeza visible es Don Notorio.  Una persona que ha decidido por voluntad propia ser un personaje  de proyección pública  ¿quién es? ¿dónde trabaja? ¿fuma? ¿tiene hijos? etc.  Obviamente está en todo su derecho a exponer su vida privada. Todos somos libres de decidir  nuestro grado de privacidad en la Red. La privacidad es algo que probablemente el Sr. Esquilache original y el actual, entenderían, erróneamente, como cobardía (el Motín de Esquilache)

Mis rencillas con Don Notorio vienen de lejos.  Llegó acusar a la Asociación de Internautas por el simple hecho de mantener un comentario de una persona pedófila (este fue el detonante). Pero el encontronazo más importante sucedió hace unos meses, cuando intenté comunicarle infructuosamente a Don Notorio que una imagen almacenada en su servidor podía incurrir en un delito tipificado en el artículo 189.7 del Código Penal.  Ante la imposibilidad de comunicación, y como la imagen estaba almacenada en una IP de un servidor de una prestigiosa empresa española, decidí notificarlo por correo electrónico a los propietarios legales del servidor. El resultado no se hizo esperar. Don Notorio cerró durante varias horas su blog y  eliminó la mencionada imagen. (aquí pueden ver su versión de lo sucedido) (aquí pueden encontrar la mía).  Don Notorio me acusa de intentar conseguir que lo echaran de su trabajo.  Confieso que esa semana lo pasé bastante mal, pero pasado el tiempo, creo que hice lo correcto.

Don Notorio, el personaje público,  creador de varios decálogos sobre buenas prácticas para padres responsables, consejos para proteger a los menores en la Red,  etc. se sube a las alturas para criticar a todo aquel que no tenga su misma visión del problema.

Critica la ineficacia de las Redes Sociales para detectar y eliminar perfiles que no cumplen con su política de uso. Se olvida Don Notorio de la magnitud de una red social como por ejemplo Facebook que supera los 500 millones de perfiles. O por ejemplo Twitter tiene 50 millones de Tweets al día ¿Cómo puede analizar una Empresa uno a uno esos perfiles o comentarios sin aplicar un la censura como estrategia? ¿No es preferible insistir en la colaboración de los usuarios que fomentar la censura del proveedor de servicios? (ver sus críticas a Twitter)

Por otro lado,  las redes sociales desplegadas por todo el mundo se enfrentan a serios problemas con las distintas legislaciones existentes en cada país.  Pero Don Notorio siembra miedo a los padres  uniendo en un mismo punto lo que él busca y consume en las redes sociales con lo que podría tener o ver un menor español al acceder a estas redes.

Si bien no digo que no deba ser preocupante, es una histeria desmesurada como para ocupar al Defensor del Menor o a la Asamblea de Madrid con unos perfiles extranjeros.  Un  histeria contagiosa que se propaga hacia padres temerosos a las nuevas tecnologías, haciendo aún mayor la brecha digital existente.

Pero todo lo anterior quedaría en anecdótico y no sería preocupante,  de no ser por la cuestión que ha motivado este post.  Don Notorio ha manifestado en reiteradas ocasiones que ha recibido amenazas de indeseables por su labor pública frente a estos lamentables asuntos (ver sus comentarios sobre las amenazas recibidas). Pero esta situación se agrava cuando estas amenazas han sido extensibles a una menor.  Una niña que, en mi opinión,  se ha visto comprometida en esta situación por la irresponsabilidad del propio padre.

Como mi comunicación con Don Notorio es nula,  aproveché a uno de sus fieles amigos en Twitter para que hiciera llegar a Don Notorio un correo que tuve intención (solo intención) de enviar al Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid con un asunto que le concernía. Afortunadamente ese asunto ha sido solucionado sin tener que llegar a esos extremos.

Esta vez no se trataba de una imagen emborronada de pornografía infantil.  Esta vez era el rostro de su propia hija, que no debió nunca verse relacionada en su blog, en el que recordemos, trata un asunto tan escabrosos como la pornografía infantil (¿haría usted dedicatorias a su hija en un blog de esta temática?)

Paradójicamente, mientras el padre se dedicaba a publicitar perfiles ilegales, la imagen de la menor aparecía disponible (ya no lo está) realizando una simple búsqueda de imágenes Google en el dominio de Don Notorio  (¿le gustaría que la foto de su hija aparecier entre estas imágenes?).

En ceros y unos,  la imagen de esa niña aparecía entre otras de desnudos infantiles emborronados, rostros de supuestos pederastas, etc.  Simplemente no me pareció adecuado y así intenté manifestárselo a Don Notorio.

A diferencia de  Belén Esteban,  que al mencionar a su hija pudiera estarle facilitando una opción laboral de color rosa como “princesa de Vallecas”,  Don Notorio, en estos asuntos relacionados con la pornografía infantil,  en la que TODOS salimos cagados,  debería alejar a su hija lejos de la mierda que él mismo va sembrando por la Red.

El periodismo de “investigación” de Magdalena del Amo

No existe mayor manipulación que mezclar verdades como puños con mentiras demagógicas.  La crueldad es mayor si esas mentiras las encerramos en asuntos que atañen a la protección de la infancia,  derivando el foco de atención lejos del origen del problema (los abusos sexuales en la infancia).

Les invito a analizar esta serie de artículos elaborados por la periodista Magdalena del Amo.

El asqueroso negocio de la pornografía infantil (I)

En España, la religión y las leyes fueron durante años el muro de contención de instintos primarios y perversidades. La descristianización de la sociedad en los últimos años la hizo más vulnerable a los aspectos menos positivos de la globalización; y la implantación de las nuevas tecnologías fue la luz verde para un mal uso de los mismos.

El asqueroso negocio de la pornografía infantil (II)

Una de las barbaridades que llega a afirmar esta periodista sobre España es esta:

En la actualidad, existen en España muchas empresas dedicadas a la producción y distribución de material pornográfico infantil.

Una mentira descarada:

Otro problema con el que nos encontramos es que abogados, fiscales y jueces están maniatados, ya que en nuestro país, la tenencia y distribución de material pornográfico no es constitutivo de delito, según el Código Penal

Lo anterior es mentira. La tenencia para uso propio y la difusión intencionada de pornografía infantil son delito en España, tal como se contempla en  el artículo 189 del Código Penal Español.

Sería necesario asimismo reintroducir en el Código Penal el término “corrupción de menores”

Baste decir que el Capítulo V del Código Penal Español se titula: “De los delitos relativos a la prostitución y la corrupción de menores

El asqueroso negocio de la pornografía infantil (III)

La “periodista” une en un mismo punto cosas muy distantes:  las mafias que trafican con niños, y  los miles de usuarios P2P que hemos sido detenidos en los últimos años en readas policiales sobre las redes P2P por supuestas descargas de pornografía infantil.  Por el ejemplo utilizado,  esta investigación parece limitarse más a copiar y pegar de fuentes desfasadas, más que a descubrir la verdad:

A principios de 2007 la operación Azahar de la Guardia Civil española puso al descubierto una red de pornografía infantil en internet. La operación se había gestado en Sevilla, en el transcurso del “IV Foro Iberoamericano de Encuentro de Ciberpolicías”, donde la Benemérita presentó el buscador “Híspalis” a los representantes de los diferentes países. Fue precisamente en este foro donde se acordó poner a prueba este buscador y colaborar conjuntamente contra esta pandemia. El resultado fue todo un éxito ya que se realizaron casi quinientos registros domiciliarios en Portugal, Francia, Polonia, Bélgica, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Lituania, Reino Unido, Estados Unidos, Argentina, Chile, Brasil, Venezuela, República Dominicana, México, Panamá e Israel, que han permitido detener a 108 personas. En España se realizaron 29 registros simultáneos en Bilbao, Sevilla, Cádiz, Málaga, Ourense, Pontevedra, Burgos, Palencia, Valladolid, Zaragoza, Teruel, Barcelona, Tarragona, Madrid, Murcia, Mallorca, Alicante y Las Palmas de Gran Canaria. Como resultado de los registros se practicaron 24 detenciones y se intervinieron más de 40 equipos informáticos con fotos y vídeos de contenido pedófilo, amén de otros dispositivos para la distribución del material pornográfico. Fue una de las actuaciones más importantes contra la pederasta. El Híspalis se ha puesto a disposición de todas las policías del mundo y marca un antes y un después en la lucha contra la pornografía infantil en la red. Hasta hace poco, las fuerzas de seguridad sólo actuaban cuando se producía alguna denuncia. Ahora, con el Hispalis se puede “patrullar” la red y detectar a los pederastas cuando intercambian archivos de fotografías y vídeos peer to peer (P2P), que previamente la policía ha marcado para seguirles el rastro.

Esta “periodista” ignora que el Rastreador Híspalis está fuera de servicio desde hace algunos años, posiblemente por los falsos positivos que originó.  Este rastreador, al que han cambiado el nombre por Florencio, está actualmente en poder de la Fundación Alia2. En base a la lectura de metadatos P2P realizada con este rastreador,  esa Fundación presentó un falaz informe: ESPAÑA: ¿uno de los dos países del mundo con mayor número de archivos web con contenidos de pornografía infantil?

Un mudo en el país de los ciegos

El peligro está más en casa que en la Red


Mientras la Red se llena de charlatanes 2.0 que van pregonando la figura del hombre del saco digital,  los datos de recientes investigaciones sobre los abusos sexuales infantiles en España son escalofriantes.

Según uno de estos escasos estudios a nivel nacional realizado sobre una muestra cercana a las dos mil personas elegidas de la población general, presentó que el 18,9% de la muestra había sufrido algún tipo de abuso sexual durante su infancia.

A diferencia de una enfermedad que tiene por agente desencadenante, por ejemplo,  una bacteria,  los abusos sexuales infantiles son cometidos por personas. Si en términos de prevalencia existe un 18,9% de población abusada  ¿cuál sería el porcentaje existente de abusadores sexuales infantiles?

En el mundo hispanohablante, existe una confusión conceptual generalizada y a veces interesada,  que utiliza como sinónimos los términos pedófilo (persona que tiene unos sentimientos parafílicos) y pederasta (abusador sexual).

Tengo la impresión de que si pudiéramos cuantificar la población que ha sufrido abusos sexuales en su infancia,  la población que los ha cometido (pederastas) y los que sienten atracción sexual por los niños (pedófilos),  estaríamos ante un segmento muy amplio de población.

Sin pretender generalizar, los brotes pedofilofóbicos que podemos observar en los comentarios sobre estos asuntos, capaces de convertir al comentarista más calmado en un ejecutor de guillotina, podrían estar motivados en algunos casos por  la repulsión del recuerdo de una lamentable vivencia y,  en otros,  por simple proyección freudiana  debido a los delitos cometidos en el pasado (pederastas) o a causa de los inevitables sentimientos de culpa (pedófilos).

Quizás lo anterior explicaría el “estado de alarma digital” reinante, que siembra un terreno fértil para la nueva moral 2.0 y el temor a Internet.

Al contrario de lo que el ciudadano medio pudiera pensar, debido principalmente a las masivas detenciones de usuarios P2P que se han producido en los últimos años, en España el único negocio relacionado con la pornografía infantil se vende en forma de productos para la protección parental.

Y así,  mientras los abusos sexuales infantiles en España se están produciendo en el entorno cercano del niño, en el más absoluto silencio, lejos de Internet y sin generar ningún tipo de evidencia digital en forma de pornografía infantil,   nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Digital reciben medallas de UNICEF por acabar con la vida de muchas personas que no han tocado a ningún menor con ánimo libidinoso, mientras los archivos digitales que motivaron esas detenciones siguen ahora mismo en el mismo sitio, en la misma red P2P.

Un mudo en el país de los ciegos.

Fuente del estudio español: Abusos sexuales a menores: Estado de la cuestión a nivel nacional e internacional (López 1995). María Lameiras Fernández,  María Victoria Carrera Fernández,  José María Failde Garrido.

Noticias relacionadas:

 

Las palabras malditas en las redes P2P (nomenclatura pedófila)


Como ya les he contado, el agente de la BIT causante de mi detención, declaró sin pestañear ante el Juez que yo me había descargado un archivo que se llama niña de 12 años siendo penetrada por niño de 11 años”.  La realidad era bien distinta, no solo porque ese archivo nunca apareció en mis ordenadores, sino porque el nombre del supuesto archivo estaba en inglés. El nombre del archivo era exactamente:  pedor@ygold 11yr old girl fucked by 12 yr old boy fuck real penetra.mpg .   Un archivo que en la actualidad sigue en el mismo sitio, en la misma red P2P, y que puede ser descargado accidentalmente por cualquier usuario que realice una búsqueda de los términos indicados en verde.   

Hace algún tiempo encontré una investigación del año 2008,  desarrollada por el Laboratorio de investigación informática francés (www.lip6.fr) a cargo de la Universidad de Pierre y Marie Curie y el CNRS,  denominada: Paedophile Keywords Observed in eDonkey (informe02)

Esta Entidad ha desarrollado interesantes investigaciones como por ejemplo esta de 2008: Ten weeks in the life of a eDonkey  server (informe01)

En 2010, este mismo organismo publicó nuevas investigaciones sobre las palabras “pedófilas” en la red eDonkey: Dynamics of Paedophile Keywords in eDonkey Queries (informe03) y esta otra An Empirical Investigation of Paedophile Keywords in eDonkey P2P Network (informe04).

Me parece importante que la comunidad lea las conclusiones de estas investigaciones. Especialmente la conclusión del informe indicado como informe04:

(mi interpretación de la traducción) La mayor sorpresa fue que,  sobre la base de ambos criterios (palabras clave buscadas por el usuario y conexiones con otros archivos e IP) muy pocos archivos y dirección IP, fueron susceptibles de ser catalogados como una acción pedófila.

La Empresa en la que trabaja Marcelino Madrigal ha eliminado una imagen de su servidor “después de mi notificación”


La obsesión de Marcelino Madrigal considero que es enfermiza. Para que no se pierdan, mis discrepancias con este señor surgen cuando leí un disparatado post de Marcelino titulado:  La Asociación de Internautas mantiene comentarios que hacen apología de la pedofilia y la pederastia en sus foros.

VÉASE que hacer apología de la pederastia es enaltecer el abuso sexual infantil. Hablar de apología de la pedofilia es absurdo, es como hablar de la apología a la esquizofrenia. Obviamente la labor del moderador de ese foro era complicada ¿hay que censurar a un pedófilo que habla sobre su parafilia?. Me temo que algunos comentarios (como el último mostrado por Madrigal) únicamente buscaban provocar que ese hilo fuera cerrado.

Madrigal es un personaje de proyección pública por decisión propia.  Es público y notorio que consume pornografía infantil y me pareció inadmisible que se permitiera el lujo de subirse nuevamente a las alturas para sembrar acusaciones de esa índole.

Me percaté que en uno de los post que Madrigal publicó en su blog se podía ver una imagen mal emborronada que mostraba el pene de un niño.

Así que después advertir a Madrigal infructuosamente poniendo en su conocimiento que había emborronado mal esa imagen, simplemente me limité a remitír un correo al titular de la IP que, desafortunadamente para él, era la Empresa en la que trabaja. Marcelino tradujo mis intenciones como  “quiso que me echaran de mi trabajo”.

Lo sucedido en este caso puede extrapolarse al actual panorama existente en las redes sociales.  Twitter o Facebook son incapaces de controlar todo los contenidos que suben sus usuarios y requieren inevitablemente de las notificaciones  para erradicar contenidos ilegales.

Paradójicamente a la Empresa que alojaba esta imagen de Madrigal le ha sucedido exactamente lo mismo con su “usuario”.  La Empresa desconocía la existencia de ese archivo y bastó mi notificación para que fuera eliminado.

La pregunta que surge es la misma que siempre nos formula Marcelino ¿Notificó su Empresa este suceso a las autoridades españolas?

La reacción de Madrigal como siempre,  era de esperar:  ver post publicado por Mmadrigal

Para empezar,  si el correo que remití hubiera sido falso, a este señor le faltará tiempo para denunciarme.  Pero las evidencias cantan por si solas:

  1. En reiteradas ocasiones he advertido a Marcelino sobre esa situación. Su respuesta siempre ha sido la censura de mis comentarios (*)
  2. Durante la tarde noche de ayer,  Marcelino Madrigal puso su blog varias horas OFFLINE.
  3. Hoy el blog amanece ONLINE y se ha eliminado la imagen que motivó mi correo electrónico.

 (*) Quisiera aclarar que me parece ridículo que alguien pueda ser denunciado por publicar imágenes ya publicadas en las redes sociales,  pero del mismo modo que también me pareció ridículo que a mi casa entraran por la presunción de placer remoto en un único rastro P2P que nunca hallaron en mi domicilio. La LEY actual es igual para todos y NADIE debe estar por encima de la LEY.

Yo no he amenazado a Marcelino Madrigal .Si él no considerara que estaba cometiendo un ilícito ¿por qué ha eliminado esa imagen? ¿por qué cerró su blog durante horas?

Ahora, en su demagógico discurso intenta sembrar dudas sobre otras amenazas que está recibiendo, que aclaro,  condeno,  y de ser ciertas, deberían ser denunciadas a las autoridades.  Pero creo que el Sr. Esquilache,  prefiere seguir sembrando dudas sobre mi persona.

No quiero dejar de mencionar que Marcelino Madrigal ha decidido por voluntad propia ser un personaje de proyección pública,  ¿foto? ¿fuma? ¿dónde trabaja? ¿casado? ¿tiene hijos? etc. Cuestiones que por su propia voluntad y riesgo cuenta en su blog,  cuya temática, no nos olvidemos,  se centra principalmente en asuntos relacionados con la pornografía infantil en las redes sociales.

Yo entiendo que Madrigal le tenga miedo a los anónimos (ver post el Motín de Esquilache), pero le aclaro que yo no soy anónimo. Soy un ciudadano español de pleno derecho que hago uso de un NICK como cualquier usuario universal en la red desde sus orígenes.  Un NICK que conocen muchas de las personas que saben mi identidad real. Mientras yo no comenta ningún tipo de delito,  tengo derecho a ser anónimo y preservar mi derecho universal mi privacidad, y si mi comportamiento fuera delictivo, será un Juez quién deba autorizar debidamente mi identificación y no las asunciones del Sr. Madrigal.

Por otro lado,  también he intentado advertir reiteradamente a Madrigal sobre la imprudencia que me parece que mantenga en el registro público del nombre de su dominio datos como una dirección postal y un teléfono móvil.   Estos datos son de acceso público. Si el teléfono móvil y dirección que ahí se publican son efectivamente suyas,  ¡menudo está Marcelino para darnos consejos sobre privacidad al resto de internautas!. (actualización: ha modificado el registro de su dominio)

Finalmente,  su  falta de responsabilidad para con una menor que, se ha visto envuelta en todo tipo de comentarios e incluso amenazas.   Madrigal ha sido el primero que ha cometido una irresponsabilidad al contar públicamente aspectos privados de su hija (que él mismo denomina TuitStart) en su blog de tan escabrosa temática.  ¿Mencionaría usted a sus hijos (nombre, gustos, aficiones, momentos personales, …)  en un blog que trata asuntos sobre pornografía infantil?  Yo no.

Indignado

El desenfoque de los pedofilofóbicos en España

Cuando uno habla de estos asuntos, siempre debe dejar claro el punto de partida: los abusos sexuales, de cualquier índole, deben ser perseguidos y castigados.  El objetivo debe ser ayudar a las víctimas y detener a sus agresores.  Cualquier actuación que nos desvíe de ese camino es una gravísima irresponsabilidad.

Desde hace dos años soy asiduo y censurado seguidor del blog del español Marcelino Madrigal.   Una persona que dedica su tiempo libre a denunciar la pornografía infantil existente exclusivamente en las redes sociales.  Su centro de atención se ha trasladado en los últimos meses desde la “vieja red social”  de Windows Live a la popular Facebook.

Marcelino sabe que en España no se detienen usuarios de las redes sociales por pornografía infantil, sino a usuarios P2P.  Así lo manifestó en su post “El desenfoque en la lucha contra los abusos en menores en el P2P“.     Lo sorprendente es que a pesar de saberlo, Marcelino nos usa (a los detenidos P2P)  para generalizar un problema “la pornografía infantil en las redes sociales”. Un problema con escasa repercusión en España (no digo que no exista).  Tal y como le han indicado en varias ocasiones nuestros agentes,   no es un problema con repercusión en el espacio www español:

A Marcelino no le importa si en los últimos años en España hemos sido detenidos más de 3000 usuarios de las redes P2P  con argumentos técnicos ridículos.  Miles de personas y familias arruinadas socialmente sin opciones a la presunción de inocencia.

Marcelino ante una discrepancia de sus argumentos,  te convierte en pedófilo o aliado de la pedofilia.  Si un organismo, ante su acoso moral,  deja de hacerle caso,  este organismo pasa a la lista negra de los defensores de la infancia en España.   Si un gurú le tapa sus ideas,  se convierte en su fijación.  Así,  día a día Marcelino va revelando su motivación en estos asuntos, que en mi opinión está lejos del objetivo que menciono en el primer párrafo.  Todo por proteger la imagen del niño digital, aunque no sepamos bien quién es y desconozcamos quién ha cometido el delito original.

¿Marcelino es un internauta que no ha sabido diferenciar lo privado de lo íntimo,   que da consejos sobre privacidad que no se aplica,   que descarga pornografía infantil ¿para uso propio? (189.2 del Código Penal no especifica que tenga que ser un uso sexual) para posteriormente alterar esas imágenes y publicarlas impunemente (189.7 del Código Penal) en un servidor alojado en España,  y cuya única labor consiste en  denunciar las imágenes existentes en perfiles extranjeros de una red social en la que está presente su propia empresa?   … en el caso de Marcelino,  de momento considero que es más estupidez que maldad (Hanlon).

Desviar la atención del verdadero foco de intervención me parece muy grave. En España los abusos sexuales ocurren en el entorno cercano del niño, lejos de internet.  Perseguir a los perturbados estaría bien, si en ese camino liberamos a un niño de su sufrimiento y detenemos a su agresor.  Perseguir a un perturbado únicamente por el odio que nos supone su parafilia, nos convierte a nosotros mismos en enfermos: pedofilofóbicos.

Un mudo en el país de los ciegos.

DENUNCIA PÚBLICA: Falsas acusaciones de Joshua y su técnica de suplantación

El Cafetero Perturbado Joshua,  sigue haciendo de las suyas.

Hace algún tiempo, este perturbado creo una nueva cuenta de correo electrónico para crear un blog falso en Blogspot como si fuera mio .    

Sus intenciones eran y siguen siendo llenar la red de injurias sobre mi.   Este perturbado llegó incluso a redireccionar esta nueva cuenta de correo a mi actual correo electrónico.  Gracias a eso pude hacerme con la clave del correo y de paso eliminar las injurias de ese blog.

Ha pasado el tiempo, y cuando creía que este loco ya había cesado en su empeño,   nuevamente está confabulando desde distintos sitios de internet para relacionarme con una red internacional de pedófilos

La locura de este Cafetero Perturbado llega a tal extremo, que  ha creado una cuenta de correo de hotmail y la ha debido redireccionar a mi cuenta de hotmail, o bien está añadiendo mi dirección de correo como copia oculta en alguna lista de correos de esta índole.

Hoy he recibido un correo en mi cuenta de gmail  cuyo destinatario era una cuenta de hotmail de la que no soy titular.  Este correo con textos en portugués contenía archivos adjuntos que no me he atrevido ni abrir.  Lo extraño de este asunto es que el remitente del correo era el  periodista Jhonatan Raed.  Este periodista  publicó hace algún tiempo un artículo que yo sobretitulé el Ibérico Indignado y el Cafetero Perturbado.     

Como debemos saber el correo electrónico sigue siendo inseguro y  permite este tipo de situaciones.

A todas estas,  el conocido usuario ANONIMO2  está contribuyendo a que el Perturbado focalice sus iras en mi.   Este usuario – ANONIMO2 –  que reconoce ser pedófilo,  continúa manteniendo desde su IP española copias de mi blog sin autorización.  

Lo peor es que este usuario actualmente mantiene desde su IP pública un foro de relatos eróticos para pedófilos que rompen los esquemas básicos de cualquier argumento que pudiera dar una ¿oportunidad social? a los pedófilos platónicos (no patológicos). 

Y así ando, entre pedófilos y pedofilofóbicos  intentado poner en claro las ideas de quiénes son los buenos y quiénes los malos en esta turbulenta historia.

A V I S O   A   N A V E G A N T E S

ANONIMO2:  Elimina inmediatamente cualquier referencia a mi blog desde tu servidor. No te lo digo más y esta es la segunda.  Yo no soy pedófilo.

JOSHUA: Como a mi casa toquen con una falsa acusación por estos asuntos,   te lo advierto … Colombia Chim Pum Callao se te va a quedar chica.

JHONATAN RAED:  He intentado ponerle al tanto de esta situación a través de su mail,  pero me temo que su correo ha podido ser suplantado.

Indignado

Juicios P2P: sin garantías e indefensos frente a las falacias técnicas

El artículo 24 de la Constitución Española  indica lo siguiente:

Artículo 24.

1. Todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión.

2. Asimismo, todos tienen derecho al Juez ordinario predeterminado por la Ley, a la defensa y a la asistencia de letrado, a ser informados de la acusación formulada contra ellos, a un proceso público sin dilaciones indebidas y con todas las garantías, a utilizar los medios de prueba pertinentes para su defensa, a no declarar contra sí mismos, a no confesarse culpables y a la presunción de inocencia.

La Ley regulará los casos en que, por razón de parentesco o de secreto profesional, no se estará obligado a declarar sobre hechos presuntamente delictivos.

Tal y como establece el “derecho a la prueba“, la prueba recae sobre quién alega algo, ya que este principio establece que quien alega debe probar. En los casos de los detenidos P2P la prueba se fundamenta exclusivamente en el informe técnico policial, redactado por un agente que realiza funciones de perito informático del Estado. En muchos casos estos agentes no tienen ni cualificación ni capacitación profesional acreditada.  

Paradójicamente es el informe técnico del agente  la única prueba presentada para justificar al juez que el rastro P2P, obtenido con un rastreador P2P no homologado  y utilizado sin control judicial, es un indicio racional para la identificación del titular de una IP pública y el inmediato registro domiciliario.

El artículo que motiva a los agentes a actuar de oficio es el 189.1.B que penaliza de 1 a 4 años la difusión o facilitación  intencionada de pornografía infantil. Este artículo intenta proteger el bien jurídico de la indemnidad y la seguridad de la infancia en abstracto.  En muchas ocasiones las imágenes rastreadas son “ya conocidas en internet” y pudiendo pertenecer a épocas pasadas (años sesenta y setenta)  en los que los abusos sexuales se confundía con el “amor libre”.

El rastro P2P obtenido es traducido dogmáticamente a una conducta dolosa sin dar opciones a la accidentalidad de la descarga o a la probabilidad de que el titular de la IP no fuera el infractor P2P

Los criterios policiales difieren dependiendo del cuerpo que realiza el rastreo P2P.  Por ejemplo en Octubre de 2005 la Guardia Civil presentó su rastreador Híspalis, el cúal localizaba rastros P2P de una misma IP pública de al menos cinco descargas identificadas con HASH de archivos previamente detectados como ilegales.  Mientras en ese mismo periodo la BIT empleaba un simple eMule Plus para localizar un único rastro P2P, eso sí,  argumentando que con nombre explícito a pornografía infantil.

Un rastro P2P es una simple lectura de metadatos.  El rastreador P2P no inicia la descarga del archivo desde la IP investigada, o lo que es lo mismo, no comprueba la difusión efectiva, basándose toda la prueba acusatoria en la aparición remota del HASH del archivo asociado a una IP pública.

Ambos criterios policiales ofrecen graves lagunas de interpretación técnica.  Ambos están  basados en el HASH del archivo,  obtenido mediante una descarga previa -realizada por los agentes- para comprobar la ilegalidad del contenido (pudiendo  incurrir los propios agentes en el mismo delito de facilitación que persiguen en las redes P2P).  El HASH de archivo en la red eDonkey se obtiene a través de la aplicación al contenido del archivo del algoritmo de resumen MD4.  Del tal forma que un determinado archivo genera una determinada ristra de 32 caracteres hexadecimales, que conocemos como HASH de archivo.  Pero la realidad es que dos o más archivos con contenidos distintos pueden generar un  mismo MD4 o  HASH de archivo.  

Tanto es así que la red eDonkey está plagada de ficheros clones (archivos con un mismo HASH y distinto contenido), basándose en una vulnerabilidad del MD4.  El algoritmo de resumen MD4 que genera los HASH de archivo en la red eDonkey  puede ser vulnerado con un simple cálculo a mano. 

De lo anterior se concluye algo alarmante,  un HASH de archivo no puede ser tomado como un dato cierto en la distancia.   Pese a que la red eDonkey estableció el HASH de archivo como “identificador único” dentro de esta red P2P,  con el tiempo ha quedado desfasado.   Por tanto, en el proceso de investigación surge un imposible. Los agentes necesitarían descargar todo el archivo desde la IP investigada para confirmar científicamente que el contenido es efectivamente delictivo

Llegados a este punto aparecen dos impedimentos en la investigación policial, uno legal y otro técnico. El impedimento legal consistiría en que al descargar los archivos los agentes entrarían en el ciclo natural de las redes P2P,  incurriendo inevitablemente en el mismo delito que persiguen.  Mientras que el impedimento técnico está en que los rastreadores policiales lógicamente no tienen capacidad de administrar las redes P2P,  no pudiendo  elegir,  a priori,  desde qué IP desean recibir todas  las partes de un archivo.

Por otro lado, el nombre con el que aparece -en la distancia- compartido un archivo, no determina en absoluto su contenido.  Como suele indicar la propia BIT, el nombre del archivo es completamente “mudable”.    De la misma forma que un archivo con nombre aparentemente legal podría contener un contenido ilegal,  un archivo con nombre aparentemente ilegal podría apuntar hacia un contenido legal.   Un fake file,  archivo cuyo nombre no describe su contenido,  es un fake en cualquier sentido. 

Podemos entonces afirmar que:  ni el nombre con el que aparece compartido un archivo en la red P2P eDonkey, ni el propio HASH de archivo, determinan de forma remota su contenido.   ¿Cómo es posible que un Juez acepte estas pruebas como indicios racionales para ordenar un registro domiciliario? Informes técnicos con cuatro indicios mal fundamentados.

Una vez practicados los registros domiciliarios y las detenciones, se inicia para el detenido P2P un proceso judicial lleno de conjeturas técnicas y cargado de subjetividades.   La presunción de inocencia brilla por su ausencia desde el primer momento.   En la declaración en Comisaría,  la propia situación induce al internauta a la aparición de sentimientos de culpa que posibilitan una autoinculpación ante un hecho inasumible por muchas personas.  El mero hecho de haber descargado en algún momento pornografía aunque fuera legal es una vergüenza para muchas personas.  La carga emocional del detenido P2P es enorme.

La catalogación de los archivos se realiza mediante la simple estimación visual.  En varias ocasiones, en el  mismo día de las detenciones, y sin que haya habido tiempo material para catalogar los archivos incautados, se anuncia en los medios la incautación de millones de archivos de pornografía infantil.  ¿Se imaginan un alijo de cocaína que finalmente resultara ser azúcar? .

La definición actual de pornografía infantil, que abarca desde lo cero a los 17,99 años, ofrece lagunas que se rellenan con la subjetividad del ojo del investigador.   Ante una imagen con apariencia juvenil,  se siembra la duda de que es infantil.   En muchos casos bastará el “criterio policial”,  mediante la simple estimación visual  para determinar que es una imagen infantil.  Una estimación que suele ser contagiosa debido a la pedofilofobia (histeria a la pedofilia) existente en estos casos.

A partir de ese momento,  acompañado probablemente de un abogado inexperto en asuntos tecnológicos,  el internauta inicia su largo camino hacia la hoguera.

Van 44 días con sus extensas noches esperando la sentencia de mi caso, de un proceso que dura ya más de 3 años  ¿podré librarme de la hoguera? ¿cuántos detenidos P2P han podido defenderse de estas acusaciones? ¿cuántos han aceptado tratos para eludir la cárcel ante la imposibilidad de defenderse?

España confunde constantemente a bomberos (Usuarios P2P) con etarras (Pederastas)

* Se ha incluído el logo del eMule a la gráfica original

Ciertamente es una realidad preocupante.

Es preocupante observar cómo los medios de comunicación presentan la información distorsionada,  sin cuestionar la fuente,  extendiendo un grave error informativo a toda la Sociedad.

Las cifras reflejadas en esa gráfica representan en su gran mayoría a usuarios de las redes P2P (eMule).    En ningún caso reflejan la detención de pederastas (abusadores sexuales de niños).

Por si  fuera poco, al  caos conceptual existente entre términos tan diferentes como pedófilo (un enfermo) o pederasta (un delincuente),  tenemos que sumar la ignorancia tecnológica que no parece diferenciar entre acciones distintas,  como el proceso de una descarga P2P frente a la acción de visitar una página web.

Así se nos presenta un dato socialmente escalofriante, el número de detenciones practicadas por  las fuerzas de élite tecnológicas españolas en relación a delitos de “tenencia y distribución de pornografía infantil”.  Delitos contemplados en el código penal en el artículo 189.1.B, que penalizan la difusión intencionada de pornografía infantil y el artículo 189.2 que penaliza la tenencia para uso propio.

Vendidos mediáticamente como pederastas, los detenidos P2P estamos en boca de comentaristas y tertulianos de la derecha, intentando ” justificar” de una manera absurda con estas cifras que los abusos sexuales no se realizan únicamente desde la Iglesia Católica.  (¡Insisto!, ¿qué abusos sexuales han sido cometido por los detenidos P2P?  Estamos frente a un delito tecnológico – una descarga P2P –  y no ante un abuso carnal )

Mientras la izquierda,  la misma que intenta cerrar las redes P2P,  promueve esta cacería de ciudadanos, pese a las cientos de notificaciones diarias que reciben nuestros agentes, procedentes de internautas que se tropiezan accidentales con archivos pedófilos en las redes P2P. Una red que sospechosamente parece haberse plagado de pornografía infantil.

Criterios policiales basados en errores de interpretación técnica que están saturando nuestros juzgados: La cacería de IP públicas con escopetas de feria sin homologar por ningún organismo que obtienen un rastro P2P, ceros y unos convertidos, por criterios policiales, en conductas pedófilas.

Los propios internautas y la otra gran mitad adormecida de España que está muy lejos de las nuevas tecnologías, aplauden y elogian la labor de estos agentes tecnológicos.  El brote de psicópatas asesinos que claman castración sería digno de un análisis psicológico social.

Agentes españoles que destinan la mayor parte de su tiempo a rastrear usuarios en las redes P2P,  a la par que evidencian su incapacidad para afrontar las demandas presentadas desde otros ámbitos como las redes sociales.

Todo este post se origina porque hoy aparece en varios medios la noticia La EU emprende una cruzada contra las webs de pornografía infantil (nótese que el titular dice Webs y no P2P),   en la que se aporta como solución un filtro europeo de contenidos, como el existente en Australia,  que ha sido duramente criticado desde distintos sectores que opinan que no es una solución para erradicar este problema.

El Circamn no es otra cosa que el filtro europeo de contenidos.   Un proyecto de censura de Internet,  sin que previamente exista una ley en la Unión Europea sobre la publicación de contenidos sexuales  para adultos, que no olvidemos es el contenido estrella de la red.  Urge una normativa similar a la existente en EEUU  U.S.C. 2257 (que garantiza que una imagen está protagonizada por una persona mayor de edad sin dar pie a la enorme subjetividad del ojo humano).

Cuando este proyecto se ponga en marcha, se intentará tapar la realidad de la vista pública de los internautas europeos.  Así no dolerán las conciencias.  ¿Acaso los verdaderos delincuentes usan las redes públicas para traficar con estos contenidos? Creo que seríamos muy ingenuos si pensáramos eso.  Quizás el objetivo de esta censura es tapar un problema que existe incluso dentro de la mismas fronteras de la Unión Europea.

Es peligroso olvidarlo,  los abusos sexuales infantiles siguen ocurriendo en el mismo lugar de siempre, cercano a los niños y  lejos de internet.