Hoy jueves 28 de Mayo a las 11am se celebraba mi juicio.
Les pido disculpas – si es que tengo que hacerlo – por no haberlo hecho público en mi blog. Entre mis paranoias está el no querer un proceso público, que es lo que me garantiza la Constitución.
Recibí la notificación un mes antes (28 de Abril). Ese día mi padre estaba entrando en casa, cuando una señora preguntó por mi. Mi padre le dijo que no estaba, y la señora le dejó un folio con la citación para el juicio. Lean bien, un folio sin sobre!. He de decirles que mi padre padece de una enfermedad mental, y lo tenemos al margen de mi problema. En el folio se leía claramente “Delito: PORNOGRAFÍA INFANTIL Y PROSTITUCIÓN”. Mi padre tiene 73 años, apenas sabe leer y escribir, y “creemos” que no se ha dado cuenta.
Entre mi hermano y yo, pudimos echar tierra y derivar su atención indicándole que era una citación referida a un accidente de tráfico que tuve hace poco.
Pero por si esto fuera poco, el perito informático que he contratado estuvo de viaje 15 días. Al regresar a su domicilio su buzón estaba lleno y la citación para el juzgado estuvo varios días fuera del buzón a la vista de todos sus vecinos (recomendación para lo peritos particulares, poner la dirección del abogado como contacto)
Así que llevo un mes de vigilia, perfilando argumentos, soñando, más bien, pensando pesadillas, las oposiciones de maestro descartadas, los exámenes de la universidad cogidos si quiera con pinzas, mi rendimiento laboral y social mermado, …. el futuro hipotecado.
Una buena amiga (gracias!) me trajo Passiflorine para que descansara. Lo suelen tomar los que se va a casar para poder pegar ojo durante los días previos. Mi novia (TQM!) también me trajo tila para lo mismo. Lo cierto es que no hice caso. Tenía una ansiedad serena y aparentemente controlada. Quería estar consciente durante el juicio y no estar bajo los efectos de un relajante. Aunque parezca extraño, ayer fue una de las pocas noches en las que he dormido bien.
Al llegar al juzgado, fue curioso ver las caras de los personajes que han marcado tu lamentable historieta. Allí estaba el agente de la UDEF que revisó mis ordenadores, era el único uniformado y estaba charlando con los otros cinco agentes, entre los que yo creí que debería estar el agente de la BIT . Pese a tropezarnos casi de frente no mediamos saludo alguno. Entre los cinco agentes se encontraba el joven que estuvo lel día en el que la forense revisó las 24 series de archivos, tímidamente nos saludamos de lejos.
No veía por ningún lado a la forense que catalogó mis vídeos, tampoco veía a otra mujer que pudiera ser la forense que catalogó el vídeo de la BIT como “compatibles con menores”, tampoco estaba el secretario, que supuestamente custodiaba mi pendrive.
Mientras, mi perito forense y el perito informático charlaban con mi abogado para marcar las últimas orientaciones antes de entrar. He de decir que mi perito informático solicitó al juzgado en tiempo y forma la utilización de un proyector y un portátil con powerpoint. El juzgado accedió, pero siempre que fuera él quién lo llevara.
Un amigo (gracias!), buen conocedor de los juzgados y “enteradillo” de los mundos de internet, vino como público-observador a mi juicio. La pasada semana estuvimos charlando y cuando ya nos despedíamos, aprovechó para ponerme los pies en el suelo. “Tú sabes que te van a declarar culpable”, me dijo. “Tiene que pasar mucho tiempo antes de que la justicia evolucione en estos temas”. El trayecto desde donde me despedí de mi amigo hasta mi coche me sirvió para regresar a la cruda realidad.
Pero hoy 28 de Mayo era un día ideal. Todos los medios ocupados con el Barcelona y su flamante y merecida Copa de Europa ¿sería el Juez del Barcelona?
Por fin el agente judicial mencionó mi nombre. ¡Por fin parece que llega el gran día!. Un día lleno de incertidumbre. Consciente de que nadie en este país parece librarse de la hoguera, o como mínimo del perdón (Unodelosdiez), de un delito que no has cometido. “De rositas” es poco probable mi final.
Accedí al juzgado con mi abogado, un cuarto más parecido a un velatorio que a un lugar para impartir justicia. Lo primero que focalicé fue al juez – un señor no muy mayor poco más de cuarenta años a ojo forense – a su izquierda una “secretaria” , que a su vez tenía a su izquierda al fiscal. El fiscal era un chico joven, poco más de treinta a ojo forense. Mi abogado, con su toga, se puso a la derecha del juez.
En ese momento, el juez me dice que me siente. Abrió su carpeta y comenzó a mirarla. Transcurridos unos segundos se dirigió a mi y me dijo que me pusiera en pie. Me preguntó si era consciente de los cargos que se me imputaban. Me limité a asentir con la cabeza ya que la voz ni me salía. El juez me dijo que me sentara.
Nuevamente el Juez cogió sus documentos. Los miró y dijo que la Fiscalía había solicitado el aplazamiento del juicio porque dos de los principales testigos no se encuentra en la sala por motivos justificados. – el corazón se me encogió!. Según el juez el agente de la Bit se encontraba en la Haya (Holanda) y la forense que había analizado las 22 series estaba de baja médica. En ese momento todos empezaron a negociar sus agendas: el juez, el fiscal y mi abogado, mientras yo estaba intentando asumir que esta pesadilla se alargaría todo el verano.
Salimos de la sala. Los seis agentes que allí estaban fueron a tomar café, mis peritos fueron citados para el próximo juicio – que tendré que costear . Mi novia y mi amigo intentaban darme ánimos, pero el golpe psicológico de aguantar otro verano les juro que hace peligrar mi escasa higiene mental.
Según parece la forense está de baja el 70% de su tiempo, con lo que mi pena de banquillo podría resultar eterna.
Seis agentes, un Fiscal, un Juez, … desperdiciando el tiempo judicial del Estado.
Un tiempo de lujo que costeamos todos. Si la Fiscalía sabe con antelación que el agente de la BIT no viene y que la forense está de baja ¿por qué no se nos notifica con antelación a nosotros?
Muchos me han comentado que si los que no hubieran podido asistir fueran mis peritos, y la defensa solicitara el aplazamiento, no sería concedido. El juicio se hubiera celebrado sin mis peritos.
Hoy 28 de Mayo, cuando se cumplen 2 años y 7 meses desde que entraron en mi casa, soy condenado a la pena del banquillo.